jueves, 15 de diciembre de 2016

El aborto de Bebés “Defectuosos” es crimen ante Dios.

Mensaje de Dios Padre al Profeta J.V. dado el 31 de Enero del 2002 


·        El aborto de Bebés “Defectuosos” es crimen ante Dios.

Habla Dios Padre, 
Sobre: El aborto de Bebés “Defectuosos”


¿Creéis que habéis ganado la batalla al haber legalizado el aborto contra los bebés “indeseables”?

Así es el hombre, toma el juicio que sólo me pertenece a Mí, en sus manos. Ahora habéis legalizado el aborto contra aquellos bebés que, a ojos humanos, vienen con algún “defecto”; otra vez os lo recuerdo y os reprendo, estáis viendo la imperfección del cuerpecito, pero no la PERFECCIÓN de su alma.

¿Por qué os deshacéis de ellos? Estáis viendo primero por vuestro bienestar, no os gusta ya sufrir ni daros por los demás y menos si ese bebé va a ser “una carga” para vuestra vida.  Otros de vosotros no los aceptáis porque, por el hecho de haber nacido mal, la gente también os juzga a vosotros, progenitores, como defectuosos.

Es el egoísmo el que impera en vosotros, es la soberbia la que rige vuestra vida; es la maldad del hombre la que ahora reina en el mundo.
Os lo vuelvo a repetir, todo esto sucede porque el hombre se ha olvidado de su Dios y de Sus Leyes. 

Esta ley que habéis aprobado y que otros pueblos también han aprobado, es una ley para ASESINAR a inocentes.  Ya no os interesa daros por los demás y las bendiciones que otorgo por el sacrificio se están desperdiciando.

Qué rápido se os olvida que vuestra salvación se obtuvo a través del sacrificio tremendo de Mi Hijo. Toda Su Vida fue de sacrificio; Su muerte, repleta de injusticias, terminó con un gran dolor, pero eso os abrió las puertas del Cielo para que pudierais gozar con Nosotros eternamente. Fue Dios mismo, Mi Hijo, el que bajó del Cielo a serviros, a dar Su Vida, a enseñaros a vivir y a sufrir por la salvación de las almas, pero vosotros olvidáis fácilmente todo esto y lo rechazáis de vuestra vida.

El demonio os ha convencido de que la vida es para gozar, de que se le debe dar al cuerpo toda la diversión y todo el gozo posible y que nada debe impediros una estancia “feliz” en la tierra. Os habéis tragado su mentira y ahora estáis rechazando todo aquello que os puede conseguir bendiciones muy grandes, para vosotros mismos, para vuestra familia, para el mundo entero y para las almas purgantes y para las almas triunfantes.

Repasad vuestra vida y veréis que también en ella, desde pequeños, habéis tenido muchos sufrimientos y en eso os parecéis a la vida de Mi Hijo. Crecéis y no por ello podéis evitar los problemas, los dolores, el sufrimiento en sus diferentes facetas. Aunque fuerais muy ricos y aunque vivierais entre algodones y sedas, no con ello podríais evitar el sufrir.

Un dolor de cabeza, un dolor de estómago, una gripe, una enfermedad mortal, problemas familiares, sociales o económicos, etc., tantas y tantas cosas que pasan en el mundo que no podéis controlar, que tenéis que padecer y que no os dais cuenta que al ofrecérMelas, por medio de Mi Hijo y de Sus Sufrimientos, os pueden santificar y dar la paz eterna.

EscuchadMe, nunca vais a poder evitar el dolor en vuestra vida ni en el mundo entero, porque estáis viviendo en el mundo que quedó afectado por el Pecado Original por las insidias del demonio; y en lugar de atacarlo, de atacar su obra destructiva, le estáis dando vitalidad, porque seguís aceptando sus ataques y mentiras en vuestra vida.

Por su causa hay dolor, hay pena, hay muerte, hay desolación, hay hambre, no hay paz y, en lugar de luchar con el Amor contra todo lo que él provoca, alimentáis su obra ¡apoyándola!

Necios sois, Mis pequeños, sólo el Amor puede vencer y vosotros no lo queréis multiplicar. Vuestro egoísmo y vuestra comodidad os están llevando a la ruina espiritual y moral de los pueblos. 

El mal actuar sólo os va a llevar a la depravación total, ya empezasteis al aceptar un asesinato “misericordioso” para que, supuestamente, no sufra el bebé ni la familia; la corrupción en vuestra moralidad os va a llevar a cosas más bajas después de esto y con ello, más pecado y más maldad ante Mis Ojos; y cuando se os sobrevengan los castigos que vuestra maldad está atrayendo, ¿tendréis la desvergüenza de dirigiros a Mí pidiendo Misericordia como si tuvierais todo el derecho de obtenerla, después de que no la disteis a esos bebés indefensos?

Meditad bien esto, Mis pequeños, todo se revierte en vuestra vida, si es buena vuestra obra, se os regresará en mucho bienestar; si es mala, se os regresará con mucho dolor. Tenedlo bien presente para que no me tachéis de injusto cuando estéis recibiendo lo que sembrasteis.

Yo os bendigo en Mi Santo Nombre, en el Nombre de Mi Hijo y en el Nombre del Amor de Mi Santo Espíritu.


Mensaje Certificado MIDP/JV/31/01/02