lunes, 27 de agosto de 2018

LA PURIFICACIÓN A CADA PAÍS LLEGARÁ DE IMPREVISTO...


¡EXTRA, EXTRA URGENTE!
Son los momentos en que no sabéis cuándo se os va a venir la Purificación en cada país (Jul 10_18); y Rosario para salvar almas.



Mensaje de Dios Padre a J. V.
Rosario vespertino - Mensaje ÚNICO.

Primer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Los acontecimientos ya están sobre vosotros, en estos meses o semanas por venir, se irán recrudeciendo los acontecimientos en el Mundo y por eso os pido, insistentemente, que oréis por todas aquellas almas que regresarán a Mí, a causa de los acontecimientos de la Purificación.

Hijitos Míos, vosotros buscáis todos aquellos Mensajes que llegan a vosotros a través de Mis instrumentos y que os llevan a impresionaros por lo que ya está profetizado que sucederá. Os horrorizáis con lo que os he dicho que sucederá con los climas, a los cuales, los está manipulando satanás en vuestra contra. Os horrorizáis por lo que está sucediendo en algunos países, en donde se está aniquilando a los miembros de Mi Iglesia. Os horrorizáis por los movimientos de tierra que se han salido ya de control y no estáis preparados para sobrevivir a esos cataclismos.

Eso y otras problemáticas más, que afectan a vuestra vida, es lo que os llama la atención y os horrorizáis con ello, pero más os debiera horrorizar vuestro interior. Vuestro interior, deja mucho que desear.

Ciertamente, Soy un Dios Misericordioso, pero Me tomáis como a un Dios bonachón, que permite todo y que, a la mera hora, cuando estéis ante Mi Presencia, no importando lo que hayáis hecho, os concederé un paso seguro al Reino de los Cielos. No, Mis pequeños, no es así.

Ciertamente, Soy Misericordioso pero, también, en las Escrituras, se os dice que aquellos que han respetado Mis Leyes, Mi Amor y, solamente aquellos que son un buen trigo, porque son almas que Me aman, que Me buscan, que desean estar Conmigo, que aceptan lo que Yo os he pedido, éstas son las almas que merecen estar Conmigo, y la gran mayoría de vosotros no sois de esas almas.

Yo os pido, Mis pequeños, en lugar de estar vosotros horrorizados, con las cosas externas que sucederán alrededor vuestro, y que cambiarán la faz de la Tierra, que antes veáis hacia vuestro interior y os preguntéis si sois aptos para recibir Mis Bendiciones, porque sois almas justas, almas confiables, almas llenas de Mi Amor y que respetáis lo que viene de Mísi no sois de ésas almas, preocupaos, porque difícilmente entraréis al Reino de los Cielos.

Se os ha dicho que busquéis la perfección en vuestros actos, que busquéis la perfección en todo lo que Yo os he pedido que hagáis y que, está en los Diez Mandamientos que Yo os di. Pero vosotros hacéis lo que se os viene en gana, no sois responsables de vuestra vida, no buscáis el bien de vuestros hermanos, no veis por las necesidades espirituales de todos aquellos que os rodean y de muchos más, a los cuales, vuestras oraciones podrían llegar y salvarles.

Seguís distraídos con los problemas del mundo, seguís distraídos, como niños pequeños, con lo que os pone satanás de distraccionesNo cumplís con lo que debéis cumplir, lo primordial, al menos, lo que os pido para los domingos. No cumplís ni deseáis cumplir, porque no le dais el valor que tiene el estar en paz espiritual Conmigo a través de los Sacramentos, sobre todo el de la Penitencia.

¡Estos son los momentos en que no sabéis cuándo se os va a venir la Purificación en cada país! Recordad que los acontecimientos de la Purificación se os vendrán como aparece el rayo en el firmamento, o sea, de repente y a una velocidad, en la cual, vosotros, ni siquiera lo esperabais, ¿estaréis, acaso, preparados para bien morir, cuando se os venga el momento de partir de la Tierra?

Son momentos en los cuales debéis vosotros ver por vosotros mismos, para que os llenéis de Mis Gracias, de Mis Bendiciones, y las podáis compartir con vuestros hermanos. Estáis muy confiados en Mi Bondad y en Mi Amor por vosotros, creyendo que todo es perdonable sin necesidad de confesión, y que no tendréis ningún problema para trascender y llegar hasta Mí, al Reino de los Cielos. ¡No!, Mis pequeños, como os dije, muchos, muchos de vosotros dejáis mucho qué desear.

Ciertamente, os he dado mucho, habéis recibido Bendiciones de parte Mía a lo largo de toda vuestra existencia y, precisamente, eso os compromete más; si Yo os he dado mucho, vosotros debéis responder por todo eso.

En una familia, los hijos reciben mucho de sus padres y lo menos que pueden hacer los hijos, es responder a lo que quieren vuestros padres de vosotros, que es el que aprovechéis vuestra vida, que seáis personas de ejemplo, que deis lo mejor de vosotros con vuestros estudios, para que todo lo que se ha invertido en vosotros, reditúe en vuestra educación, en vuestra vida profesional.

Yo os pido que seáis, primeramente, verdaderos hijos Míos, que seáis ejemplo ante vuestra familia, luego ante la sociedad, ante el Mundo, ante el Cielo entero.

Os he pedido que vosotros seáis en la Tierra, excelentes en lo que hagáis.
Yo también busco esa excelencia en vuestro ser espiritual que se debe manifestar en vuestro ser humano, pero os vuelvo a repetir, dejáis mucho qué desear.

La mediocridad no os va a llevar a la perfección, la mediocridad os lleva a perder la perfección a la que estáis llamados.

Cuando alguien es mediocre, con ello se siente satisfecho, no busca nada más. En las Escrituras Yo os pido que busquéis la perfección, que seáis perfectos, y os lo repito mucho: el Cielo no es para los mediocres, el Cielo es para los perfectos y la perfección cuesta, se debe trabajar mucho para llegar a la perfecciónLos mediocres quieren tener mucho con poco de inversión en su trabajo, en su dedicación, en su lucha personal contra ellos mismos.

Sí, Mis pequeños, debéis luchar contra vosotros mismos, porque no dais el cien por ciento, difícilmente lo daréis si no pedís Mi Ayuda, si no Me buscáis a Mí, vuestro Dios, para que os mande a Mi Santo Espíritu y os transforme, os revitalice, os dé otra vida espiritual que aún no conocéis y a la que debéis llegar.

Ciertamente, al estar Mi Hijo en la Cruz, en ese momento os volvisteis hermanos de Él por las Palabras que Le refirió a Su Madre y a Juan, que fue un regalo especial Mío hacia vosotros, pero ¿cuántos de vosotros apreciáis ese regalo, el de ser hermanos de Cristo Jesús?, que tenéis la Gracia, también, de ‘ser corredentores’, pero no lo lleváis a cabo.

Fuisteis creados para tener una dignidad muy alta, hijos de Dios, hermanos de Cristo Jesús. No lo habéis meditado lo suficiente, no Le habéis pedido a Mi Santo Espíritu que os haga entender esa realidad. Lo sabéis, pero no lo queréis comprender porque, ciertamente, exige un gran compromiso.

Desperdiciáis tanto de los Bienes con los que Yo os he regalado, pero los desperdiciáis inmensamente.

Os vuelvo a repetir, los acontecimientos ya están sobre vosotros, en estos meses o semanas por venir, se irán recrudeciendo los acontecimientos en el Mundo y por eso os pido, insistentemente, que oréis por todas aquellas almas que regresarán a Mí, a causa de los acontecimientos de la Purificación, pero ¿cuántos, cuántos hermanos vuestros, realmente, podrán entrar al Reino de los Cielos?

¡Muchas almas podrían regresar a Mí, gracias a vuestra intercesión, a vuestro amor por ellas, a vuestra dedicación al orar e interceder por ellas, pero no lo hacéis! Este es un pecado de omisión, Mis pequeños, porque os lo estoy señalando, os lo estoy recordando, os lo estoy pidiendo. Muchas almas podrán salvarse, porque vosotros Me lo podéis pedir.

SalvadMe almas, os pidió Mi Hijo en la Cruz, dádMe, dádMe almas, tengo sed de almas y os lo vuelvo a repetir, Yo, a vosotros, dádMe almas. ¡Entended, vuestra posición actual en la Tierra, vuestra misión tan importante, la de ser corredentores! Mi Hijo en la Cruz estaba ofreciendo todo Su Ser por la salvación de todos vosotros. Vosotros no estáis en la Cruz, no estáis sufriendo como Mi Hijo estaba sufriendo en esos momentos, pero en estos momentos os podéis unir a Él en la Cruz, ofrecedMe Su Intercesión, Su Donación por todos vosotros, por la salvación de las almas actuales, para Mí, vuestro Dios, en Mi Santísima Trinidad, no hay tiempo.

Poneos de rodillas ante la Cruz de vuestro Salvador, en estos momentos, e interceded, con todo vuestro corazón, por la salvación de todas las almas de este tiempo, el tiempo que os ha tocado vivir y a las cuales podéis servir, como Mi Hijo os sirvió a vosotros, para vuestra salvación.

¿Os dais cuenta, ahora, del valor tan grande del que estéis viviendo en estos tiempos de transición, de cambio, de una nueva vida, para las almas que van a quedar y, sobre todo, para la salvación de tantas almas que necesitan de vuestra intercesión, para poder salvarse?

Os pido, Mis pequeños, os imploro, por vuestra oración, por vuestra donación, por vuestra vida de ejemplo, de sacrificio, de penitencia, de ayuno, de oración por vuestros hermanos que más necesitan para salvarse. Sois una pieza clave, cada uno de vosotros, para la redención de las almas.

Estos son momentos de Amor, de un Amor profundo por vuestros hermanos. Limpiad, purificad almas, hacedlas vivir en Mi Vida, que es el Amor, no abandonéis a las almas que no Me conocen, que no quieren saber de Mí, que ya han hecho su vida, pero no Me han incluido a Mí en su vida.

PedidMe lo que necesitéis, Mis pequeños, para poder salvar almas. Si sois almas tibias, si necesitáis que os dé ese deseo grande para servir a vuestros hermanos, pedídMelo. Si no tenéis tiempo, según vosotros, de orar, de interceder por las almas, pedídMe que Yo arregle vuestro tiempo, los horarios de vuestro día, para que os dé tiempo para la salvación de las almas. Si no tenéis un corazón amoroso, como el Mío, que ame, como Yo os amo a cada uno de vosotros, pedídMelo, para que os enamoréis de las almas y deseéis que todas se salven.

No desperdiciéis ni un segundo ya, de este tiempo que os queda. Os repito, el cambio vendrá como un rayo ¿estaréis preparados, para que, en décimas de segundo, cambiéis de la Tierra al Cielo y estéis preparados para presentaros ante Mí, y traer vuestra alma preparada para entrar al Reino de los Cielos? O, ¿no estaréis preparados porque no quisisteis escuchar Mi Voz, Mis Consejos, y dejasteis todo para después y por no darle primacía a lo que viene de Mí, lo dejasteis a un lado y vino la prueba y os tomó en décimas de segundo y, ahora, ya estáis ante Mí y no podréis entrar al Reino de los Cielos, porque no os preparasteis?

Meditad esto, Mis pequeños, los momentos de la Purificación están sobre vosotros.
Gracias, Mis pequeños.
Fuente: http://www.diospadresemanifiesta.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1550&Itemid=1


Rosario de la Preciosísima Sangre para para salvar almas ante la “SANTA IRA DE DIOS” que purificará a cada Nación y caerá como un rayo de manera inminente.
PASTORAL DE LA SALUD. ORACIONES DE PODER DEL “EJÉRCITO MARIANO”. 

Rosario de la Preciosísima Sangre para salvar almas ante la “Santa Ira de Dios” que purificará a cada Nación y caerá como un rayo de manera inminente.
PASTORAL DE LA SALUD. ORACIONES DE PODER DEL “EJÉRCITO MARIANO”. 
Introducción.
Este Rosario es una oración muy poderosa para pedir Misericordia y salvar millones de almas, ante los inminentes sucesos que se desatarán por las provocaciones que los humanos, con sus graves pecados, motivan que se desate la “SANTA IRA DE DIOS”.
Dios Padre ha pedido a través del Profeta J.V. que no se pierda ni un minuto más, se recen diariamente Rosarios –si es de rodillas mucho mejor-, se ayune, se haga penitencia; y se ofrezca a Nuestro Señor Jesucristo como nuestro Intercesor ante Dios Padre por las almas de los que morirán en los distintos eventos que están en puerta, éstos llegarán como un rayo y de manera imprevista a cada Nación para la Purificación de todos los países.

ORACIÓN DE APERTURA 
En el Nombre del Padre, del Hijo Jesucristo, del Espíritu Santo y de la Virgen María del Apocalipsis, Madre y Reina de la Humanidad. Amén. 

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO 
L: Ven Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles y enciende en ellos el Fuego de Tu Amor. Envía Señor Tu Espíritu, y todo será creado, 
R: Y renovarás la faz de la Tierra y del Universo entero. Amén.

OREMOS 
Oh, Dios, quien creaste los corazones de los fieles por medio del Espíritu Santo, concédenos que por medio del mismo Espíritu, seamos siempre verdaderamente sabios convirtiéndonos a Dios nuestro Creador y Padre, respetando Sus Mandamientos, frecuentando los Sacramentos, sobre todo el de la Reconciliación. Por Cristo Nuestro Señor. Amén. 

Se reza el Credo. 

CREDO DE LOS APÓSTOLES.

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; Padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

(De rodillas e inclinando la cabeza) 
Todos: 
Que la Preciosísima Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Conocimiento Divino, Luz del Cielo y de la Tierra, purifique e ilumine nuestros pensamientos y santifique nuestra conducta. Amén.

L: Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo, 
R: Sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús, y en todos los corazones del mundo entero (1 vez) 
Padre Nuestro…… (1 vez) 
Tres Ave Marías en las 3 cuentas 
L: Gloria al Padre (etc.) 
R: Como era……… 

TodosQue la Preciosísima Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, Luz del Cielo y de la Tierra purifique e ilumine nuestros pensamientos y santifique nuestra conducta. Amén.

PRIMER MISTERIO: LA MANO DERECHA de Nuestro Señor Jesús es clavada. (Pausa) 

Oración: Que por la Preciosísima Herida de tu mano derecha y a través de los dolores causados por el clavo que atravesó Tu mano derecha, la Preciosísima Sangre que brota de ELLA salve a los pecadores del mundo entero que van a morir en la Purificación de las Naciones y convierta todas las almas. Amén. 

L: Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo, 
R: Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús y en todos los corazones del mundo entero……. (1 vez) 
Padre Nuestro……. 1 vez 
Ave María…… 1 vez 
En las 12 cuentas siguientes diga: (Son cuentas de 12) 
L: Preciosísima Sangre de Jesucristo, 
R: Sálvanos a nosotros, a nuestras familias, a nuestra Patria y a los que van a morir en la Purificación de las Naciones (12 veces) 
L: Gloria……. (1 vez)

(Inclinando la cabeza) 
Todos: Que la Preciosísima Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, Luz del Cielo y de la Tierra, purifique e ilumine nuestros pensamientos y santifique nuestra conducta. Amén.


SEGUNDO MISTERIO: LA MANO IZQUIERDA de Nuestro Señor Jesucristo es clavada (Pausa) 

Oración: Que por la Preciosísima Herida de tu Mano Izquierda, y a través de los dolores causados por el clavo que atravesó tu MANO IZQUIERDA, la Preciosísima Sangre que brota de ELLA salve todas las almas del Purgatorio y proteja a los moribundos de los ataques de los espíritus infernales. Amén (1 vez). 

L: Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo, 
R: Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús, y en todos los corazones del mundo entero… (1 vez) 
Padre Nuestro (1 vez) 
Ave María (1 vez) 
L: Preciosísima Sangre de Jesucristo, 
R: Sálvanos a nosotros, a nuestras familias, a nuestra Patria y a los que van a morir en la Purificación de las Naciones (12 veces) 
L: Gloria al Padre (1 vez) 

(Inclinando la cabeza)
Todos: Que la Preciosísima Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, Luz del Cielo y de la Tierra, purifique e ilumine nuestros pensamientos y santifique nuestra conducta. Amén.

TERCER MISTERIO: El pie derecho de Nuestro Señor Jesucristo es clavado. (Pausa) 

Oración: Que por la Preciosa Herida de tu Pie Derecho, y a través de los dolores causados por el clavo que atravesó tu Pie Derecho, la Preciosísima Sangre que brota de él cubra la fundación de la Iglesia Católica de los planes del reino oculto y de personas malignas. Amén. 

L: Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo, 
R: Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús y en todos los corazones del mundo entero……. (1 vez) 
Padre Nuestro………. (1 vez)
Ave María………..………. (1 vez)
L: Preciosísima Sangre de Jesucristo, 
R: Sálvanos a nosotros, a nuestras familias, a nuestra Patria y a los que van a morir en la Purificación de las Naciones (12 veces) 
L: Gloria al Padre………. (1 vez) 

(De rodillas e inclinando la cabeza) 
Todos: 
Que la Preciosísima Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Conocimiento Divino, Luz del Cielo y de la Tierra, purifique e ilumine nuestros pensamientos y santifique nuestra conducta. Amén.


CUARTO MISTERIO: El Pie Izquierdo de Nuestro Señor Jesucristo es clavado (Pausa) 

Oración: Que por la Preciosa Herida de tu Pie Izquierdo, y a través de los dolores causados por el clavo que atravesó Tu Pie Izquierdo, la Preciosísima Sangre que brota de él nos proteja en todos nuestros caminos de los planes y los ataques de los espíritus malignos y sus agentes sectarios y maleficieros. Amén. 

L: Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo, 
R: Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús y en todos los corazones del mundo entero (1 vez) 
Padre Nuestro…… (1 vez) 
Ave María…… (1 vez) 
L: Preciosísima Sangre de Jesucristo, 
R: Sálvanos a nosotros, a nuestras familias, a nuestra Patria y a los que van a morir en la Purificación de las Naciones (12 veces)  
L: Gloria al Padre……… (1 vez)

(De rodillas e inclinando la cabeza) 
Todos: 
Que la Preciosísima Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Conocimiento Divino, Luz del Cielo y de la Tierra, purifique e ilumine nuestros pensamientos y santifique nuestra conducta. Amén.


QUINTO MISTERIO: La herida del Sagrado costado de Nuestro Señor Jesucristo. (Pausa) 

Oración: Que por la Preciosísima herida de tu Sagrado Costado, y a través de los dolores causados por la lanza que atravesó Tu Sagrado Costado, la Preciosa Sangre y Agua que brotaron de él cure al enfermo, resucite al muerto, nos conmueva a una conversión definitiva, al arrepentimiento de nuestros pecados, a una Reconciliación frecuente y sincera; y nos lleve a la observancia de los Mandamientos y de los Sacramentos instituidos por nuestro Salvador y Redentor. Amén. 

L: Oh, Preciosísima Sangre de Jesucristo, 
R: Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús y en todos los corazones del mundo entero… (1 vez) 
Padre Nuestro…. (1 vez) 
Ave María……… (1 vez) 
L: Preciosísima Sangre de Jesucristo, 
R: Sálvanos a nosotros, a nuestras familias, a nuestra Patria y a los que van a morir en la Purificación de las Naciones (12 veces)  
L: Gloria al Padre…. (1 vez)


CONCLUSIÓN

(Inclinando la cabeza)

Todos: Que la Preciosísima Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, Luz del Cielo y de la Tierra, purifique e ilumine nuestros pensamientos y santifique nuestra conducta. Amén.

L: Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo, 
R: Sana las heridas, en el Sacratísimo Corazón de Jesús y en todos los corazones del mundo entero…. (3 veces) 

Todos: Decir la Salve.
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra.
Dios te salve, a Ti clamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora Abogada Nuestra,
vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos,
y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de Tu Vientre. Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María, ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

OREMOS

Oh, Padre Eterno, nosotros Te ofrecemos la Intercesión de Tu Hijo Jesucristo, para que te apiades de Tus hijos que van a morir en la Purificación de las Naciones, para que tengan la oportunidad de recurrir a Tu Encuentro mediante el Sacramento de la Reconciliación y sean alimentados con Su Cuerpo y Su Preciosa Sangre, para que tengan Vida Eterna y no eterna condenación. Y a quienes tengan arrepentimiento sincero y estuvieren impedidos físicamente de recurrir a un Sacerdote, Tus Santos Ángeles les lleven Su Sagrado Cuerpo para que se salven. Señor Jesús, Tú conoces el corazón y los pensamientos de todos Tus hijos, eres el Sumo y Eterno Sacerdote para siempre; y para Ti, Oh Dios Padre, no hay nada imposible, y ante Tu Santa Ira para corregir a las Naciones, prevalece siempre Tu Justicia, Misericordia y Eterna Sabiduría. Amén.

 Letanías a la Preciosísima Sangre de Jesucristo ante la “Purificación de las Naciones por la Santa Ira de Dios”.

Señor, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad
Cristo, ten piedad.
Cristo, escúchanos
Cristo, escúchanos.
(Responder: Ten Misericordia de nosotros)
Dios, Padre del Cielo.

Dios Hijo, Redentor del Mundo.

Dios Espíritu Santo.

Santísima Trinidad, un solo Dios.

(Responder: Libéranos)
Preciosísimo Océano de la Sangre de Jesucristo

Preciosísima Sangre de Jesucristo llena de Santidad y compasión

Preciosísima Sangre de Jesucristo, nuestra fortaleza y poder.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Eterna Alianza.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, fundación de la fe cristiana.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Armadura de Dios.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Divina Caridad.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Flagelo de los demonios.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, ayuda de aquellos que están atados por las fuerzas infernales.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Sagrado Vino.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, poder de los cristianos.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, defensora del Mundo católico.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, verdadera Fe cristiana.
(Responder: Sálvanos)

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Sangre Sanadora.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Sangre Ungidora.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, fortaleza de los hijos de Dios.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Comandante de los Guerreros cristianos.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Sangre de la Resurrección.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, bebida de los Ángeles del Cielo.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, consuelo de Dios Padre.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Poder del Espíritu Santo.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Circuncisión de los gentiles.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Paz del Mundo.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Luz del Cielo y de la Tierra.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Arco Iris del Cielo.

Preciosísima Sangre de Jesucristo Esperanza de los niños inocentes y abortados.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Mundo de Dios en nuestros corazones

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Divina Sabiduría.

Preciosísima Sangre de Jesucristo, Fundación del mundo.




Preciosísima Sangre de Jesucristo, Misericordia del Padre.                                                                            Preciosísima Sangre de Jesucristo, Redención de los que van a morir 
en la Purificación de las Naciones.  
Preciosísima Sangre de Jesucristo, líbranos de los espíritus del mundo y de los espíritus del tiempo.


L: Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo
R: Limpia los pecados del Mundo entero.
L: Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo
R: Convierte a la Humanidad.
L: Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo
R: Enséñanos como consolar al Padre Eterno.